16/8/08

¡YA ESTOY HARTO!

Posiblemente me malquistaré con más de uno de los que lean esto, pero no me queda más remedio que decirlo.
Vaya por delante que me considero un ciudadano del mundo, por lo tanto no soy racista. Tampoco estoy en contra de los inmigrantes. España, desde los iberos, celtas, cartagineses, romanos etc. no ha dejado de sufrir invasiones por lo que somos el resultado de una mezcla multirracial. Estoy contra las invasiones descontroladas (asaltos de verjas,pateras, cayucos entradas sin controlar por aeropuertos etc.) que sólo nos traen desbarajuste y aumento de la inseguridad, ya que al socaire de los honrados que vienen a trabajar dignamente se nos “cuelan” de “matute” muchos indeseables que sólo vienen a delinquir (mafias rusas, chinas (triadas) e indeseables de todo el mundo). A esto, como sea hay que ponerle remedio. Es obligación ineludible de los políticos que nos han metido en este berenjenal.
Lo que no soporto es que políticos y periodistas nos machaquen con que la pasada bonanza de España se la debemos a los inmigrantes que han venido a levantar el País y pagarnos nuestras pensiones. Por ahí no paso. Todo inmigrante cuando trabaja cotiza a la Seguridad Social para asegurarse el desempleo o, si llega el caso, cobrar su pensión de jubilación. Por lo tanto están afianzándose dos prestaciones iguales a los españoles que trabajan. Además, por el hecho de ser inmigrante tiene asistencia sanitaria y medicinas gratis, cosa esta última que no disfrutan los trabajadores (pagan un 40% del valor del producto).
Yo he estado cotizando a la S.S. durante 41 años, seis más de los requeridos para cobrar el 100% de la pensión reguladora y lo mismo que yo todos mis coetáneos trabajadores. Me prejubilaron en contra de mi voluntad, si no hubiese cotizado seis años más. Me afectó la ley socialista que elevó de ocho a quince años el periodo para el cálculo de la pensión reguladora, cosa que me perjudicó muchísimo porque en los últimos años coticé mucho más que en los anteriores. Así que afirmo y mantengo que a mí nadie me ha regalado nada. Por lo tanto los políticos y periodistas mienten desvergonzadamente cuando dicen que los emigrantes están pagando nuestras pensiones. Son engañadores de bobos o no tienen idea de lo que dicen. O ¿acaso no cotizan y sí después cobrarán una pensión a la que no tendrán derecho?