3/8/08

CONCLUSIONES
La terminación de la tarea representa una forma de motivación inherente a la naturaleza del trabajo, y es, por consiguiente, una de las formas más prácticas de crear interés por él. El que los supervisores exijan que los hombres interrumpan lo que están haciendo, se abstengan de reaccionar a ciertos sitios naturales de parada o trabajen hasta la terminación de la jornada, es exigir que los hombres supriman esta tendencia natural. Destruir esta tendencia en los hombres se hacer que los trabajos que tienen posibilidad de dar experiencias de progreso y terminación se conviertan en tipos de trabajo puramente repetitivos y aburridos. En ningún caso es una señal de buena disciplina el que los hombres estén prestos a abandonar instantáneamente el trabajo si lo ordena el jefe. Un buen director debe permitir que el empleado encaje la tarea añadida en su programa de trabajo.
El problema principal en la estimulación del interés por el trabajo es crear los motivos dentro del trabajo mismo. La dificulta de la mayoría de los incentivos (primas, pensiones, vacaciones etc.) es que un hombre debe abandonar su trabajo para disfrutarlos. Estos incentivos pueden motivar a un hombre a seleccionar un trabajo, permanecer en él y trabajar con mayor vigor, pero puede, incluso, no permitirle que le guste el trabajo en sí mismo
Córdoba, mayo, 1969