3/8/08

CAPÍTULO VI LA INDUSTRIA Y EL ABURRIMIENTO

Método para eliminar el aburrimiento en la Industria
Todo lo expuesto anteriormente demuestra que la saciedad es un fenómeno psicológico de considerable importancia para el individuo y que está producido por causas naturales bien definidas. Cuando el empresario se da cuenta que esta condición mental no es una ficción de la imaginación y muestre interés en combatirla, habrá dado un paso importante hacia delante. Cuando aprecie además que este estado aparece con frecuencia en la mayor parte de los buenos empleados, se dará cuenta de que la monotonía es un grave problema al que tiene que hacer frente la Dirección. La saciedad es una de las principales causas de la rotación de la mano de obra. Es también causa de conflictos e inquietudes emocionales, factores ambos muy importantes en el problema de la fatiga.
La manera de combatir el problema varía, naturalmente con los diferentes tipos de trabajo. Para alterar el modo en que se experimenta un trabajo puede ser necesario realizar cambios en él. Aunque todos los trabajos no pueden cambiarse de la misma forma, deben aplicarse uno o más procedimientos sugeridos a la mayor parte de las formas de trabajo deben aplicarse uno o más procedimientos sugeridos a la mayor parte de las formas de trabajo repetitivo en la industria. En general, puede decirse que una actitud favorable hacia el empresario dará lugar a una consideración más tolerante del trabajo, por lo que debe tenerse siempre en cuenta este factor.
Intercambiar los trabajos.
La variabilidad de una tarea retrasa el comienzo de la saciedad, por lo que puede decirse que un cambio en el trabajo es tan eficaz como un descanso, siempre que la saciedad sea parte del estado general de fatiga. En determinados casos un cambio puede ser aún mejor que un descanso, porque muchos cambios en el trabajo permiten variar más que los descansos. No obstante, el descanso se diferencia más del trabajo que cualquier otro tipo de trabajo. Los periodos de descanso que incluyen una pequeña diversión pueden tener su valor, a pesar de la actividad desarrollada en la diversión pueda crear alguna fatiga física. El valor de los juegos que supongan actividad durante las horas de comida es un problema que debe estudiarse cuidadosamente.
Como señalamos anteriormente, la saciedad llega a ser bastante general en el sentido de que puede saciarse en una zona o tipo de actividad. Por esta razón cualesquiera cambios que se establecen en el trabajo deben dar a la persona la “Experiencia” de hacer algo distinto. Lo que una persona considera como diferente puede ser el mismo trabajo pesado para otra. Cuando no se requiere que los empleados intercambien trabajos durante días e incluso durante parte del día. Debe también permitirse la variabilidad en el mismo trabajo. Esto se puede conseguir haciendo el trabajo de distintas formas, permitiendo fluctuaciones en la marcha de éste y autorizando las demás variaciones que el trabajador pueda adoptar si no son tan dilatadas que puedan impedir la habilidad e incrementar la fatiga muscular.
Cuando, sin embargo, los trabajos requieren habilidad o esfuerzo muscular pesado, la utilización de este método valdría para solucionar el problema de la saciedad, a expensas de perturbar la destreza y la norma de trabajo.
Unos pocos ejemplos bastarán para explicar cómo no puede aplicar este principio de la variación. En una oficina central de almacenaje de equipos telefónicos eran una fuente constante de dificultad dos tipos de trabajos realizados por mujeres. Estos trabajos eran los de “soldadoras” y “limpiadoras”. La limpiadora tenía que repasar constantemente el equipo para que estuviese siempre limpio, la soldadora tenía que comprobar los alambres y corregir los contactos defectuosos. La moral era baja; las chicas se peleaban; la rotación era importante y necesaria. Las chicas se quejaban de que su trabajo era excesivo. Suponiendo que los trabajos eran monótonos y que era muy sencillo aprender a realizarlos se les dio a las chicas la oportunidad de intercambiar los trabajos. Todas aceptaron esta ocasión. La mitad de las chicas limpiaba y la otra mitad soldaba, pero cada dos horas intercambiaban los trabajos. Las dos supervisoras (había veinte chicas) estuvieron de acuerdo en que las condiciones habían mejorado y continuarían mejorando al menos al año siguiente. También fue interesante el hecho de que las limpiadoras hacían ahora un trabajo en la mitad de tiempo. Una mejora similar, aunque más pequeña, tuvo lugar con las soldadoras.
FRENH opina que la moral mejora si se permite la variación dentro de un trabajo. Realizó el experimento con varias chicas que trabajaban en una operación de costura, rellenando unas “fichas de ritmo”. La fichas dividían el turno en periodos de trabajo por hora, y se pidió a las chicas que indicasen las horas del día durante las que querían trabajar a un ritmo lento, medio y rápido. Se les alentó a introducir variaciones en estos ritmos e intentar una diversidad de planes. Esta variedad planificadora en la materia de trabajo produjo un efecto beneficioso sobre la actitud y sobre la productividad.



Relacionar el trabajo con una perspectiva más amplia
Hemos visto que la base de la monotonía y quizá del aburrimiento, en gran parte es tener la sensación de que no se experimenta progreso alguno. Que se experimente o no el progreso, depende de la forma en que el individuo considere la tarea. Si una mujer que lava platos obtiene la misma experiencia con cada plato, lavar una gran cantidad de ellos no le dará experiencia de progreso fácilmente. En contraste, vamos a considerar el caso de un chico que tenía una inteligencia subnormal y que deseaba lavar platos.
La familia constaba de quince miembros, por lo que tenía amplias oportunidades de saciarse, y, sin embargo, nunca quería que le ayudasen las mujeres fundándose en no harían correctamente el trabajo. Consideraba que cada plato era una persona distinta. Esta individualización no era demasiado difícil, puesto que en el surtido familiar había platos agrietados, astillados y de gran variedad de clases. Cada vez que lavaba los platos tenía la impresión de hallar a un grupo de viejos amigos a los que lavaba sus sucias caras. Tenía sus favoritos y los ponía en los puestos mejores de la alacena. Para él, la experiencia de progreso era rápida e interesante el trabajo que realizaba, ya que trataba con diversos amigos.
La mecanógrafa que se interesa por las personas a quienes escribe su jefe, hallará su trabajo menos aburrido que la que considere que las cartas son un simple montón de trabajo. Puede ser útil a una secretaria el conocer y sentir un poco de curiosidad sobres los negocios de los demás. Aunque los individuos difieren en la forma en que consideran su trabajo, pueden alentárseles a que tomen interés por los detalles. Hablar a la secretaria un poco más, acerca de los negocios y de los clientes o pedirle su opinión sobre ciertas cuestiones favorecería no sólo a ella sino también a su trabajo.
El término “formalismo”, en general, se refiere a la actividad que se considera aburrida e innecesaria. Si los empleados no comprenden lo que realizan reaccionarán considerándolo como superfluo. Enseñar a los empleados el significado de su trabajo, cómo se localiza dentro de un cuadro total, cómo se ordenan las partidas y una serie de otros detalles más, lograría que el formulismo se convirtiera en una actividad esencial e importante. Es también muy efectivo para alcanzar esta finalidad dar a los empleados responsabilidad y oportunidades para juzgar. Los jefes dicen con demasiada frecuencia cómo tienen que realizar el trabajo y los tratan como si tuviesen el mínimo conocimiento de su profesión, pero en lugar de demostrar estas cosas exhiben su ineficacia malgastando el tiempo de la empresa y haciendo que a sus subordinados les resulte más aburrido el trabajo. Nunca debe permitirse a un superior que diga: “Usted haga lo que se le dice y déjese de preguntas”. La pérdida de producción de los trabajadores que sabían que estaba produciendo una pieza defectuosa, pero que tenían que hacer lo que se le dijo, supone una gran cantidad de dinero que podría emplearse en mejorar las condiciones de trabajo.
La utilización de subojetivos
Es conveniente establecer con frecuencia algunas metas u objetivos en el trabajo. El objetivo general suele ser el final de la jornada de trabajo experimentándose progreso a medida que las personas se acercan a él. Los objetivos remotos son menos efectivos o prácticamente inexistentes, por esta razón es muy conveniente utilizar subjetivos. Los periodos de descanso, especialmente si son atractivos, pueden llegar a ser subjetivos muy eficaces. El esfuerzo final es muy común en el trabajo repetitivo. El descanso siempre está precedido de un periodo de gran actividad. Las pausas de descanso pueden lograr que disminuya el aburrimiento y la fatiga, cumpliendo así una doble finalidad.
Puede ser también un subojetivo la agrupación de la producción en unidades mayores. Puede ser también un subojetivo una caja de piezas o cien piezas. Hacer diez cajas de cien piezas no es tan repetitivo como hacer mil piezas. Cualquier lector estará de acuerdo en que disfrutar más de un libro si se divide en capítulos pequeños. Pasar de un capítulo a otro proporciona una sensación de progreso que no se podría alcanzar leyendo quinientas páginas seguidas.
Participación en la toma de decisiones
Dicha participación aumenta la motivación. Parte de este efecto se puede atribuir indudablemente a que reduce el aburrimiento. Cuando se establece una cantidad especifica de producción, un número determinado de piezas puede tener el carácter de objeto final. También tendrían este carácter los descansos subojetivos si no se tuviese que alcanzar una cantidad específica de producción al llegar a ellos. Cuando la producción se hace una parte de los objetivos y subojetivos sirve para incrementar la importancia de estos objetivos y establecer un progreso hacia ellos más significativo y evidente.
El sistema de desmenuzar la tarea estableciendo períodos de descanso y agrupando las piezas de producción, reduce la monotonía y el aburrimiento. Este procedimiento puede aplicarse a muchos tipos de trabajo, por lo que debe considerarse seriamente.
La utilización de los sistemas de marcha y los hábitos automáticos de trabajo.
Se demostrado que el trabajo repetitivo crea una saciedad mental y aburrimiento no porque la actividad sea repetitiva, sino porque produce la experiencia de estar ocioso. Si se puede cambiar la experiencia sin modificar la actividad, el aburrimiento desaparece parcialmente. Esto sugiere que el trabajo repetitivo debe hacerse totalmente automático siempre que sea posible. Cuando un trabajo se considera secundario la mente está libre para otras cosas. Sin embargo, si una persona considerase el paseo como una noción consciente de levantar los pies y dejarlos caer en el suelo otra vez, esta actividad resultaría muy aburrida. Pasear, sin embargo, deja tiempo para conversar, contemplar y soñar despierto.
Puesto que muchos trabajos son tan automáticos como el pasear, debe alentarse la conversación y el soñar despierto en tales casos. La investigación industrial ha demostrado que la monotonía desaparece cuando predomina el vagar del pensamiento.
Sin embargo, apartar el pensamiento de nuestro trabajo puede impedirnos mantener el ritmo adecuado. Es necesario prestar atención para mantener una buena velocidad. Aún así, puede no ser del todo inconveniente eliminar la atención. Puesto que el ritmo seguido sin un esfuerzo consciente puede ser natural para el individuo. El ritmo natural es una velocidad conveniente de trabajo porque es con frecuencia el que menos fatiga. Aun cuando el soñar despierto tiende a producir demasiados retrasos en el trabajo, esta circunstancia puede corregirse fácilmente porque el trabajo repetitivo es normalmente rítmico y puede utilizarse para establecer el ritmo dispositivos de música o de regulación de tiempo.
La investigación industrial ha demostrado que los trabajos repetitivos por naturaleza pueden beneficiarse de los métodos externos que establece el ritmo. Por ejemplo. La producción de un trabajo de distribución de planchas de metal se elevó cerca del 18% al utilizarse un metrónomo para establecer el ritmo. Se sabe también que marchar fatiga menos que pasear sin un ritmo impuesto externamente.
Ventajas de la música en la industria
La música en la industria se ha convertido en una cosa bastante común y requiere, por tanto, que se aprecie en lo que vale. Algunos de los primeros estudios de música se hicieron en Inglaterra, donde se comenzó a combatir la monotonía. Los efectos de los programas musicales sobre operaciones sencillas de montaje dieron como resultado incrementos de producción de hasta el 6%. Cuando se comparó la producción de los días con música con la de los días sin música. Los programas matinales fueron más beneficiosos, no siendo importante la producción de los programas (treinta a treinta y cinco minutos). En una fábrica de montaje de válvulas de radio se estudió la efectividad de los programas lentos, rápidos y mixtos. Se halló que la producción de piezas defectuosas era menor cuando la música se tocaba lenta o rápidamente que cuando se alternaban los programas musicales lentos y rápidos. Los programas musicales tuvieron también un efecto beneficioso sobre la moral de los empleados.
Estudios posteriores apoyan la conclusión de que la música hace que aumente la producción y que se eleve la moral de los empleados.
El incremento de producción varía considerablemente con el trabajo y con el turno. Un estudio detallado habla de incrementos en la producción que oscilan del 4 al 14% con un aumento medio 7% en turno de día y de 17% en el turno de la noche. Los trabajos simples repetitivos que pueden realizarse mientras se habla, son los que más se benefician con la música.
En una investigación no se obtuvo ningún incremento en la producción. El trabajo estudiado era complejo. Y con él se requería juicio, reflexión y trabajar en cooperación con otras personas.
Fue interesante el hecho, sin embargo, de que los empleados pensasen que su producción fuese mejor con música.
La consecuencia general es que a los empleados les gusta la música. Al menos el 15%, la apoya firmemente, y solo del 1 al 2 % se opuso a ella
No se está de acuerdo con el tipo de música que debe utilizarse en las diferentes formas de trabajos. Es posible que los estudios detallados en este sentido no tengan demasiada importancia. La música lenta parece más conveniente que la rápida, la variedad es esencial para los empleados viejos y jóvenes, a fin de que queden por igual satisfechos. La música vocal puede distraer a algunos empleados y ser elementos de distracción en algunos trabajos, y la música de percusión puede distraer o ayudar, según se adapta al ritmo de movimiento de un trabajo. Actualmente parece que se apoyan los programas espaciados, debe de haber música aproximadamente el 12% durante el turno del día y cerca del 50% durante el tuno de noche.
Aunque la música puede ser beneficiosa por una serie de razones, uno de los efectos más favorables en su influencia sobre el aburrimiento. Hace que no se piense en otra cosa que en el trabajo, y libera al cerebro de la obligación de iniciar la actividad. Además, puede experimentarse el progreso al avanzar a través del programa musical, aún cuando el trabajo produzca la experiencia de “no sacar nada en limpio”
Es posible que la eliminación de la atención sobre un trabajo haga que aumenten los accidentes, sobre todo los trabajos en que se requiere una vigilancia constante. Sin embargo, un cambio en las condiciones externas hará que se preste rápidamente atención al trabajo, y en muchas ocupaciones esto permite el tiempo suficiente para hacer la corrección necesaria. El lector, sabrá probablemente que al conducir un coche en el campo, su mente está muy lejos de la actividad de la conducción, y, sin embargo, la aproximación de un coche o un obstáculo en la carretera hace que su atención vuelva sobre ella. Sin embargo no debe confundirse al divagar de la mente con la somnolencia, la fatiga no permite que se recupera la atención con tanta facilidad como la mera repetición de una labor.