1/8/08

LAS RAZONES DE LA SINRAZÓN

(Publicado en el DIARIO CÓRDOBA el 26-12-07)

Esta frase la aprendí de mi padre que con ella, al explicármela, decía que, cuando no se tiene razón, se dan razones para apoyar esa sinrazón. Eso está ocurriendo en este momento en el Ayuntamiento de Córdoba.
Hay dos partidos políticos IU y PSOE que no tienen razón. La razón se la ha dado la voluntad del pueblo cordobés al tercer partido en litigio, es el PP. Si la Democracia, como tantas veces, nos han cacareado los políticos y nos han querido meter en nuestra mente a fuerza de persistente machaconeo, consiste en la opinión de la mayoría, esta opinión la ha dado con sus votos el pueblo cordobés.
Sin paliativos, el partido más votado ha sido el PP. Por lo tanto la voluntad mayoritaria de Córdoba es que siga gobernando el partido que, hasta ahora, lo venía haciendo, por cierto muy bien y no quiero entrar en discusión con nadie que opine lo contrario.
Como he dicho más arriba, IU y PSOE, al no tener razón, dan razones. Razones que no convencen a nadie. Razones con las que quieren embaucarnos y ocultar sus verdaderos propósitos que son hacerse con la Alcaldía de Córdoba, pasándose la opinión de los cordobeses por donde dijo el castizo, hacer de su capa un sayo, darle a Córdoba un corte de mangas y con sus sinrazones pretender llevar la razón. Razón no hay más que una, la manifestada mayoritariamente en las urnas. Lo demás son chanchullos, chalaneo, mercachifleo de la peor especie.
Recuerden los de IU a su patrón Julio Anguita, cuando al referirse a la CEE, la llamaba la Europa de los mercaderes o mercachifles, da igual. No pierdan de vista ambos partidos IU y PSOE que el pueblo a cada no por separado les ha dicho que no los quiere y que tampoco los van a querer si “contraen matrimonio” y se nos impone por la ley de la fuerza, que no por la ley de las urnas.
Que sean demócratas y acepten lo que el pueblo ha votado. Ya que su supremo deseo en la Dictadura era implantar en España la Democracia, que la respeten y no nos den razones para justificar la sinrazón. No las aceptamos.

Manuel Villegas Ruiz