3/8/08

La figura muestra las relaciones entre la provisión total de energía, la parte asignada a una tarea determinada, el efecto de la motivación sobre la asignación de cada tarea y la relación entre fatiga, motivación y gasto de energía, los círculos grandes representan la energía total del individuo. Esta energía total nunca se agota, pero sí puede agotarse las cantidades asignadas a las diversas tareas. Los círculos interiores más pequeños representan las asignaciones de energía a tareas específicas, y el tamaño de estos círculos indica las cantidades de energía asignadas, variando estas cantidades con el grado de motivación que puede causar en un individuo una tarea determinada. Los diagramas A y B representan asignaciones de energía en dos grados de motivación para la misma tarea en dos personas distintas, aunque la provisión total de energía es la misma en los dos casos. Los diagramas C y D muestran el trabajo efectuado en las tareas; las partes sombreadas de los círculos indican que se ha gastado la mitad de la energía asignada. Gastar la mitad de la energía gastada crea un grado relativo de fatiga, y esta fatiga es la misma en la diagramas en C y D. En el diagrama E una persona resulta fatigada de hacer la tarea primera, sin embargo, respecto a la tarea segunda, que es una actividad con una motivación muy elevada pudo obtener la energía necesaria de la reserva total. El hecho de que la tarea segunda tenga un círculo incompleto de energía indica que existen condiciones de racionamiento más estrictas, ya que la provisión se ha reducido. En el diagrama F se han realizado muchas actividades, teniendo cada una la motivación suficiente para obtener nuevas asignaciones. Varios círculos están incompletos, lo que indica que existe un racionamiento más estricto. Debido a la reducción de la provisión total. Al disminuir la provisión total de energía, aminorándose la de todas las tareas, nos estamos acercando al agotamiento.
De acuerdo con esa opinión puede deducirse que cuanto más elevada es la motivación más energía puede obtenerse, mientras que la baja motivación pone en libertad una cantidad menor de energía para la realización de una tarea. El problema de reducir la fatiga, por consiguiente, puede abordarse o bien haciendo que pueda obtener más energía o bien utilizando eficientemente la parte de energía obtenible. La motivación reduce la fatiga incrementado la provisión asignada de energía, mientras que factores tales como los períodos de descanso y la velocidad del trabajo reducen la fatiga haciendo que se gaste la energía eficientemente, sin tener en cuenta la cantidad asignada.
Puesto que estos dos tipos de influencia sobre la fatiga son totalmente distintos, podemos comprender por qué no sigue siendo la misma tendencia la curva de fatiga. Los hombres realizan a veces hazañas heroicas y muestran grados sorprendentes sin sucumbir a la fatiga. Estos hechos excepcionales parecen sobrehumanos porque nosotros intentamos interpretarlos según las asignaciones de energía más comunes y limitadas, mientras que realmente, en tales casos se ha podido obtener cantidades poco corrientes de energía. La teoría de que la fatiga está influida en dos formas claramente distantes explica mucho de los casos de fuerza y resistencia humana. Aunque esta teoría no se ha desarrollado todavía, representa un intento de explicar ciertas relaciones cualitativas entre la fatiga y el gasto de energía. Permite también distinguir entre fatiga y agotamiento.
Hallazgos experimentales
La teoría de que la energía se distribuye de acuerdo con la motivación de la tarea se ha visto refrenada por un ingenioso experimento realizado con animales. La demostración, a partir de la conducta animal, en un problema de este tipo es particularmente convincente puesto que muestra que el fenómeno es un proceso fundamental; al mismo tiempo, los datos no resultan falseados o desordenados por los procesos mentales más elevados, que pueden alternar la perspectiva de la tarea e influir indirectamente sobre los resultados.
En el experimento en cuestión se adiestró a unas ratas a que recorriesen una distancia determinada a lo largo de un camino antes de que realizasen un giro que las condujese al alimento. Se hizo que los animales empezasen en el punto de partida, torciesen a la derecha y corriesen hasta el sexto punto de virajes antes de torcer a la izquierda, al final del cual encontraron comida. Se cambiaron las posiciones de la unidad de partida y de las de alimentos, pero conservando la misma distancia entre ellas. En el camino principal había desviaciones idénticas a intervalos de un pie, por lo que la única forma de localizar por las ratas el viraje correcto era aprender a recorrer una distancia determinada; esto es a darse cuenta de cuando habían gastado una determinada cantidad de energía. Manteniendo constante la motivación (veinticuatro horas sin alimentos), las ratas aprendieron el problema con considerable precisión.
Se hicieron entonces diversos cambios en la motivación alargando el periodo de privación de alimento (cuarenta y ocho horas sin el aliento en lugar de veinticuatro), los animales giraron aproximadamente una unidad más lejos; cuando la motivación disminuyó (doce horas sin el alimento) por debajo de la normal, los animales giraron demasiado pronto (una unidad). Dicho de otro modo, cuando los animales tenían una motivación elevada, subestimaban la energía que habían gastado. Cuando tenían una motivación muy baja, le daban un valor excesivo. Si la motivación puede producir estos errores en la estimación de gasto de energía, es que la motivación influye sobre la provisión de energía y perturba de esta forma la consideración de la cantidad que se gasta.. Es decir, gastar la mitad de la cantidad grandes de energía es lo mismo que gastar una asignación más pequeña.
En otro experimento se utilizó el ergógrafo para medir la aptitud de sujetos humanos para realizar un trabajo físico en diferentes condiciones de motivación. En un caso se pidió a un sujeto que aplicase su fuerza máxima en tantos intentos como fuesen posibles, mientras que en otro se pidió que aplicase tanta fuerza como pudiese y además, se le dijo que conservasen sus golpes por encima de una línea dibujada en la hoja de registro. En el segundo caso se especificaba, por consiguiente, la cantidad de gasto de energía que el sujeto debía intentar ejercer. En estas condiciones hubo menos fatiga y se obtuvo más energía.
La diferencia en la energía gastada por varias personas trabajando en las dos condiciones osciló del 14 al 68 %, con un media de 37% .Este experimento sustenta la opinión de que la motivación más alta tiene lugar cuando se sabe hasta dónde hay que llegar, lo que aumenta al mismo tiempo la cantidad de energía obtenible para trabajar.
Es también interesante el hecho de que cuando fue demasiado elevada la exigencia mínima del trabajo cesó de ser efectiva; esto es la provisión de energía no satisfizo la demanda. Una demanda a todas luces irrazonable no aumenta la energía obtenible porque, en tales casos, el nivel de aspiración no está influido por las interpretaciones.
Esta interpretación de la motivación como un factor que determina la provisión de energía es compatible con la hallada en otros casos o experimentos que muestran una relación entre la motivación y la conducta de aprendizaje, así como en las experiencias comunes que conciernen a la relación entre la motivación y el trabajo industrial.
Las personas a la llamamos “perezosas” que parece que tienen poca energía, y, sin embargo, pueden sorprendernos su resistencia al practicar un deporte, puesto que sus energías pueden obtenerse sólo para determinadas actividades, es un problema de motivación lograr que puedan obtener energía con fines prácticos. El efecto de la decisiones de grupo, muestran un forma de aplicar una energía extraordinaria en el trabajo por medio de la motivación y debe tomarse en cuenta. La demostración de la importancia de la motivación en relación de la aptitud para resistir la fatiga mental se considera al tratar el problema de la saciedad. El tratamiento de los efectos de la no-terminación de tareas, muestra cómo los trabajos específicos vigorizan la energía obtenible, que se hace penosa si no se resuelve terminando la tarea.