11/8/08

REGRESO DE LOS FRANCISCANOS DESCALZOS A LOJA (GRANADA) EN EL SIGLO XVII

Los frailes de la Provincia Franciscana Descalza de San Juan Bautista, en el año 1.608 fundaron un convento de su Orden en Loja. Desde el primer momento de su erección su sucedieron continuas disputas y querellas legales presentadas por su hermanos franciscanos Observantes ante tribunales ya religiosos ya civiles, llegando incluso a presentar pleito ante la Santa Sede. Las resoluciones de estos juicios, la mayoría de las veces fueron favorables a los descalzos quienes se mantuvieron en el convento hasta el año 1.612, en el que al ser elegido Superior de la Orden Franciscana, Fray Juan del Hierro, éste decretó que los descalzos abandonasen el Convento de Loja. Inmediatamente después de que los frailes abandonasen el convento, los Observantes quisieran apropiarse del mismo y a través de su Exprovincial Fray Juan Ramírez pidieron su demolición o la anexión total a su Provincia. El Ayuntamiento lojano, que había decretado pena de muerte para aquellos que entrasen en él sin su permiso, y los patronos del mismo D. Francisco del Tapia y Dª Clara de Alarcón y Luna, se opusieron con tenacidad a esta pretensión. Ante esta tajante negativa Fray Juan Ramírez cambió de táctica y so pretexto de llevar asistencia religiosa a los vecinos del Convento solicitó que les permitiesen celebrar misas en su iglesia. El Ayuntamiento vio en esta solicitud una solapada intención de ocupación a la larga y también se opuso a ello y a pesar de que los Observantes presionaron y rogaron durante los años 1.615 y 1.616 tuvieron que cejar de este propósito aunque no abandonaron la pretensión de ocupar el convento.
Tras iniciar los pleitos nuevamente y con una negativa del Definitorio General a que los descalzos ocupasen el convento, pareció por el momento que la causa estaba definitivamente perdida para ellos.

Sin embargo por una intervención fortuita del Rey Felipe III y del Cardenal Duque de Lerma la causa tomó un cariz favorable nuevamente para los Descalzos y estos pudieron volver a Loja en el año 1.618. Habían transcurrido poco menos de seis años de su desalojo. La toma de posesión la presidió Fray Pedro de Adam, como comisario Definidor para tal hecho, quien, junto con catorce religiosos más, para no soliviantar los ánimos de los Observantes entraron en el mismo en la noche del dieciocho de agosto de ese año. Al día siguiente se apresuraron a cumplir todos los trámites legales y tomaron posesión oficial del mismo de acuerdo con las disposiciones del Arzobispo de Granada que, a no dudar, había accedido a ello por la presión de Felipe III y del Cardenal Duque de Lerma.
Si estos benditos frailes creyeron que se iban a ver libres de pleitos porque ya los Observantes no tuviesen motivo alguno de querella, estaban muy equivocados. Cuatro batallas arduas y difíciles les quedaban aún por librar. La primera de todas contra sus mismos hermanos los descalzos de la Provincia de San Diego de Sevilla fundada en 1.621 quienes pretendieron que el convento descalzos de Loja se segregase de la provincia de S. Juan Bautista de Valencia y fuese adscrito a la de ellos. Porfiaron en el año 1.639 ante el Capítulo General de los Franciscanos que sentenció a favor de los sevillanos. Sentencia que se vio confirmada ese mismo año por el propio Papa Urbano VIII. Los lojanos denunciaron que la decisión se había tomado sin que ellos fuesen llamados para oír sus deposiciones y acusaron diciendo que los breves papales eran fruto de la argucia y el engaño y fueron apoyados por el propio Arzobispo de Sevilla, lo que motivó de el mismo Papa Urbano VIII revocase sus propios breves. No se amilanan los sevillanos, incoan nuevos pleitos y finalmente obtienen resolución papal a su favor. No sabemos lo que ocurrió pero los descalzos sevillanos nunca hicieron valer este reconocimiento de derecho y, como nos dice el cronista, la cosa quedó como adormecida.

El segundo litigio se vieron obligados a mantenerlo con los frailes Mínimos lojanos para dilucidar el lugar que éstos, los Observantes y los Descalzos habían de ocupar en los desfiles procesionales. En el año 1.619 el Arzobispo de Granada Felipe de Tarsis determinó que, siempre que los Descalzos fuesen unidos a los Observantes y precedidos ambos por una cruz, deberían desfilar delante de los Mínimos. Estos no estuvieron de acuerdo ante esta decisión y protestaron nuevamente ante el Arzobispo quien en el año 1.631 ratificó dicha determinación pero si los Observantes y los Descalzos fuesen separados, los Mínimos habrían de preceder a éstos últimos. No conformes con ello recurrieron al Papa que confirmó el dictamen del Arzobispo de Granada.
La tercera batalla hubieron de librarla con los sacerdotes lojanos sobre el entierro de seglares en la iglesia del convento. El guardián del mismo les había permitido graciosamente a estos sacerdotes durante algunos años este privilegio. Gracia que ellos interpretaron como un derecho adquirido. Ante la negativa de que efectuaran nuevos sepelios en el año 1.640, plantearon pleito a los descalzos ante el Arzobispo de Granada que falló a favor de los frailes. Los sacerdotes recurrieron ante el Protonotario papal y el mismo Pontífice. En todos estos estamentos perdieron su causa. Por negarse pertinazmente a aceptar los veredictos tuvieron que ser multados y excomulgados para reducirlos a la obediencia con lo que no les quedó más remedio que aceptar las distintas resoluciones.
La última de las contiendas los enfrentó con los recaudadores de impuestos. Estos pretendían que los frailes tributasen por las ventas que realizasen en el convento,lo que iba frontalmente contra las exenciones tributarias de que gozaban los religiosos.

El pleito se presentó ante la Real Chancillería de Granada que sentenció a favor de los frailes descalzos.
Recurrieron los recaudadores que, de igual manera, también perdieron la causa ante la Administración General Tributaria. No sabemos que productos podrían vender los frailes ni la importancia del monto de sus transacciones, pero 34 años después, o sea, en 1.705 los recaudadores volvieron a la carga queriendo que los frailes tributasen por sus ventas. Nuevamente quedaron derrotados y los frailes exentos de pagar, con lo que la causa quedó definitivamente zanjada.

No toda la actividad de estos frailes fue luchar casi continuamente con litigios que unos y otros les planteaban. Su labor en el pueblo debió de ser meritorísima pues el Ayuntamiento que compró y le donó las trece casas donde se ubicó el primer convento, estuvo siempre de su parte, y costeó la traída de aguas al nuevo convento, sus Patronos D. Antonio de Tapia y Dª Clara de Alarcón y Luna y otros muchos habitantes de Loja les hicieron donaciones importantísimas, en prueba de reconocimiento de su abnegación y entrega a los demás. Una pléyade de hombres, unos santos otros ilustres desfilaron por sus celdas. Seis de éstos sacrificados frailes corrieron a ayudar a los afectados por la epidemia de peste que asoló Antequera en el año 1.679 y su entrega y amor a los enfermos fue tal que dos de ellos perdieron la vida atacados por el mismo mal que fueron a curar.
Este convento es otro timbre de gloria más que engrandece la gran familia franciscana que al final la único que hace es seguir las líneas de actuación que les marcó el " poverello " que los fundó.

PRIEGO DE CÓRDOBA AGOSTO 1.999

MANUEL VILLEGAS RUIZ

REGRESO DE LOS FRANCISCANOS DESCALZOS A LOJA (GRANADA) EN EL SIGLO XVII

COMPRENDER Hª ESTE CONVENTO: REMONTARSE A 15-12-1.606 ELECCIÓN FRAY PEDRO DE SENA---- MINISTRO PROVINCIA DESCALZA S. JUAN BAUTISTA DE VALENCIA- PONER PRÁCTICA ANHELADO DESEO : FUNDAR EN LOJA CONVENTO.
DESDE ESTE MOMENTO: ROSARIO PLEITOS
1º CONTRA OBSERVANTES
A PESAR TENER PERMISO DE:
a) AYUNTAMIENTO LOJANO
b) LICENCIA CONSEJO REAL
c) CÉDULA REY FELIPE III
d) APOYO CONSEJO REAL: (CONSEJERO) D. PEDRO DE TAPIA Y ESPOSA Dª CLARA DE ALARCÓN Y LUNA ILUSTRES LOJANOS FERVIENTES DEVOTOS DESCALZOS
NEGATIVA: ARZOBISPO GRANADA D. PEDRO CASTRO Y QUIÑONES INSTIGADO POR PROVINCIAL OBSERVANTES: FRAY JUAN RAMÍREZ

TRIUNFO TEMPORAL A PESAR TAL OPOSICIÓN TRAS INNÚMEROS PLEITOS, RESOLUCIONES Y REPOSICIONES, DESCALZOS ERIGEN CONVENTO- TOMAN POSESIÓN 14-9-1.608
ABANDONO: TRAS ELECCIÓN (18-6-1.612) FRAY JUAN DE HIERRO SUPERIOR GENERAL FRANCISCANOS, ÉSTE DETERMINA EXPULSIÓN DESCALZOS LOJA. DESALOJO :18-8-1.612- DEFINITORIO GENERAL PROHIBE SU REGRESO
INTENTO ANEXIÓN CONVENTO A OBSERVANTES : FRAY JUAN RAMÍREZ PROVINCIAL OBSERVANTE MAQUINA :
a) ANEXIÓN A SU PROVINCIA
b) DEMOLICIÓN CONVENTO
PRETEXTO AUXILIO ESPIRITUAL VECINOS SOLICITA CELEBRAR MISAS EN LE MISMO
NEGATIVA RADICAL AYUNTAMIENTO LOJANO : PENA MUERTE---> QUIEN ENTRE SIN SU PERMISO
FELIZ REGRESO
PROCESIÓN CORPUS CRISTI CONVENTO S. EGIDIO (MADRID) PROVINCIAL DESCALZOS