21/1/10

¡BASTA YA DE FALACIAS!

¡BASTA YA DE FALACIAS!


Estamos viviendo en un momento histórico en el que los políticos, sus aláteres y los periodistas están haciendo lo posible e imposible por escamotearle, ocultarle y encubrirle al pueblo la verdad. Se inventan un sin fin de eufemismos, circunloquios y perífrasis, la mayoría de las veces vacíos de contenido semántico, con tal de encubrir la verdad. Los políticos, sus corifeos y asesores (que buenos dineros cobran solo por figurar), así como los periodistas se devanan los sesos para hurtarle al pueblo la veracidad de lo que ocurre. Una de las falacias con las que nos han querido engañar ha sido con que en nuestro País no había crisis. Cuántos rodeos, cuántos subterfugios, cuántos engaños han empleado para disimular lo que, a la vista de todos, estaba ocurriendo hace más de un año. ¡Pero claro! había que ganar las elecciones y al pueblo no se le podía destapar la caja de Pandora, pues caso contrario, no estarían ahora en el poder.
Por fin no han tenido más remedio que reconocerlo y, aunque a regañadientes y dosificándolo poquito a poquito, han aceptado la situación en la que llevamos ya bastante tiempo. Lo que hace falta ahora es cómo vamos a poder salir de ella.
Lo primero que hace un médico para sanar una enfermedad es reconocer que la persona está enferma y a través de un atinado diagnóstico proceder a emplear los remedios oportunos y pertinentes para devolverle la salud perdida. Aquí no se ha hecho nada de eso. Ahora se quiere remediar el mal a base de parches y ungüentos de Fierabrás que a nada conducen y que, por el camino que vamos, nos llevarán a un callejón sin salida.
Otra falacia es el rodeo que se han inventado, cuando para no decir la verdad mencionan que “no es políticamente correcto”. ¿Quieren Vdes. decirme qué significa eso?. ¿Es un subterfugio para encubrir lo que está palmario? O ¿acaso temen Vdes. que si dicen la verdad, el pueblo descubra sus trapicheos y los pongan en el lugar que se merecen? Desde los tiempos de Perogrullo solamente hay un modo de reconocer lo verdadero y es llamándole al pan pan y al vino vino, así que déjense de encubrimientos y llamen a las cosas por su auténtico nombre. Tenemos un idioma tan rico que posee multitud de palabra para denominar la misma cosa. Por si no lo recuerdan hace más de dos mil años pasó por este mundo un hombre que sólo supo hacer el bien a los demás y nos dejó dicha una frase lapidaria: “La verdad os hará libres”, así que háganle caso si quieren verse exentos de ataduras y cortapisas.
Otra falacia de moda. La emigración ha levantado el País. No soy xenófobo. Estoy de acuerdo en que vengan emigrantes, lo mismo que nuestros compatriotas se repartieron por el mundo en los años sesenta. Lo que quiero es que sea una emigración ordenada. Con contratos de trabajo, reconocimientos médicos y avales suficientes de que la persona que llega viene a trabajar y a llevar una vida ordenada aportando su esfuerzo y ganando su dinero.
Otra falacia, los emigrantes han hecho que se puedan seguir pagando las pensiones de los jubilados. ¿Desconocen Vdes. el gasto médico-farmacéutico y los colapsos que se producen en las consultas de la Sanidad social? Hace poco leía un informe que mencionaba que muchos españoles se habían pasado a la Sanidad privada, por no poder soportar las largas esperas que tienen que aguantar para una simple radiografía o una mamografía.
Para hacer una casa lo primero que hay que efectuar, para que no se caiga, son los cimientos. Comparo nuestro edificio social y nuestro actual “bienestar” con un bloque de pisos. Los cimientos y el cuerpo del edificio los construimos los que nos dejamos la piel trabajando, estudiando y danto clases durante los años sesenta, setenta, ochenta y noventa. Ahora se están cerrando tabiques, poniendo puerta y adornos. Eso es lo que están haciendo los emigrantes. Tiene su valor. Nadie lo niega, pero la estructura la levantamos nosotros y si ahora gozamos de cierto desahogo nadie nos puede negar que es por nuestro esfuerzo.
Además los emigrantes están cotizando para después percibir su subsidio de paro o pensión, si llega el caso, así que no nos están regalando nada. Están ahorrando en una hucha de la que después recuperarán su parte correspondiente

Manuel Villegas Ruiz