10/5/11

OTRA MEMORIA HISTÓRICA

Posiblemente tenga una mente demasiado racional y, por ello, soy un apasionado de la verdad.
No entiendo ni comprendo cómo, alguien que conozca un poco nuestra Historia, (soy Doctor en ella) pueda negar hasta lo que se recogen en las actas de las sesiones del Gobierno de la época en la que las izquierdas tomaban partido por la revolución, por la guerra civil, la total exterminación del adversario (que no enemigo) político y, con todo descaro y total falta a la verdad mantengan que ésta fue provocada por las derechas.
Como ejemplo cito uno versos de Miguel Hernández. Icono venerado por todas las tendencias izquierdistas de esta desventurada España.
SONREÍDME
“Nubes tempestuosas de herramientas
Para un cielo de manos vengativas
Nos es preciso. Ya relampaguean
Las hachas y las hoces en su metal crispado
Ya truenan los martillos y los mazos
Sobre los pensamientos de los que nos han hecho
Burros de carga y bueyes de labor
Salta el capitalista de su cochino lujo, huyen los arzobispos de sus mitras obscenas
Los notarios y los registradores de la propiedad
Caen aplastados bajo furiosos protocolos, los curas se deciden a ser hombres
Y abierta ya la jaula donde actúa el león
Queda el oro en la más espantosa miseria.
En vuestros puños quiero ver rayos contrayéndose,
Quiero ver la cólera tirándoos de las cejas
La colera que nubla todas las cosas dentro del corazón
Sintiendo el martillo del hambre en el ombligo
……………………………………………………….
Habrá que ver la tierra estercolada
Con las injustas sangres, habrá que ver la media vuelta fiera de la hoz ajustándose a las nucas
Habrá que verlo todo sufriendo un poco menos de lo que
Ahora sufrimos bajo el hambre
Que nos hace cargar las inocentes manos animales
Hacia el robo y el crimen salvadores”
(Poema:”Sonreídme”. Miguel Hernández. Antología Poética. Córdoba. Marzo, 2010).
Tendríamos que dar un repaso a los poetas y escritores de izquierdas de aquél momento histórico y extraer la hiel de odio, venganza, crimen, resquemor, resentimiento y ansia de revancha que destilaban y encontraríamos la clave que nos ayudaría a conocer a los que no vivimos ni los antecedentes, ni la guerra misma, y por qué no hubo más remedio que alzarse ante tan execrable actitud que sólo pretendía la desmembración de nuestra Patria e implantar en ella una dictadura del proletariado y del pensamiento único, como ocurrió en otros países y que sí conocemos cómo funciona y ha terminado en alguno de los que se vieron sometidos al imperialismo el comunismo y socialismo.

¿Fueron éstos los buenos de la película e la Guerra Civil o, por el contrario los que la desencadenaron porque en un país tan saturado de odio, crimen, exterminio y venganza, no se podía ya vivir?
¿Por qué los que han tomado la antorcha de aquellos destructores de España no entonan su mea culpa y sólo quieren acusar, y de hecho lo hacen, a los que menos odio, rencor y sed de venganza animaban en sus corazones?
¿Por qué no los desenmascaramos de una vez y los mostramos tal como fueron y son, como unos rencorosos que han visto llegar ahora al momento de su revancha?
¿Por qué los que no somos como ellos no gritamos a los cuatro vientos que lo único que pretenden y lo están logrando es volver a dividir a este desventurado país, como lo hicieron desde la segunda república asaltando el poder ya que por los resultados de las urnas no tenían derecho a detentarlo?
Opino que debería de hacerse una imparcial revisión de la fatídica Guerra Civil, a todas luces deseada estimulada e impulsada por las cábilas izquierdistas.
Esto será imposible mientras en este desdichado país, como casi siempre, las que más alboroto armen y se crean en la posesión de la Verdad Absoluta, sean las izquierdas, con su carga de odio, venganza y desquite, y el resto, los ciudadanos de bien y que ya estamos hastiados de que sólo hablen de la nefasta guerra, hagan películas sobre ella y escriban libros en los que los inocentes y sacrificados sean quienes la comenzaron desde el año 1934 (recuérdese a la revolución de Asturias, a Largo Caballero y a Indalecio Prieto) y la mayoría de los españoles que no la conocimos pero sí sabemos lo que ocurrió por la Historia y los libros de Actas de las Sesiones gubernamentales que desde 1934 hasta el final de la misma, se encuentran en los archivos.
Mi opinión es que parece que hay pocos historiadores verdaderos amantes de la verdad imparcial que se atreven a investigar y dar a conocer sus informes y conclusiones.
Mientras nos encontremos en esta situación, las izquierdas harán todo lo posible por implantar su pensamiento como único aceptable y los demás no veremos relegados y postergados por falta de arrojo y deseo de hacer prevalecer la Verdad.

Manuel Villegas Ruiz
Doctor en Filosofía y Letras (Gª e Hª)